El problema filosófico del libre albedrío tiene muchas caras, que tocan diversas disciplinas. Una de ellas es la armonización entre libertad y destino. El libre albedrío parece ir en contra del destino entendido como algo inevitable, como fatum. Scheler afirma la existencia de la libertad con muchos argumentos y con una perspectiva original. No obstante, dice que el destino es el límite del libre albedrío. Esto significa que, en realidad, ambas nociones no son diametralmente opuestas, sino que son realidades con varias dimensiones y una complejidad interna. Son más compatibles entre sí de lo que parece: el destino es una puerta fenomenológica a una noción de libertad superior al libre albedrío.
En: Tópicos : Revista de Filosofía. - No. 52 (Ene /Jun 2017), p. 320-353.
Para consulta en Hemeroteca de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías".